Salida 23/08/2008

Mi hermana salió del armario, mi madre se llevó un disgusto y yo me fui a Brno, con la Nespresso y los Tommy Hilfiger, y dejando atrás la Thermomix y un medio novio.

Ella, su novia y yo nos montamos en mi Fabia y salimos con destino Brno, con la sola ayuda del itinerario impreso de ViaMichelin.com. Pero todo empezó casi un año y medio antes, cuando a mi pobre madre le empezaron a llover los disgustos. Yo vivía en Almería, tan feliz con mi novio-marido, hasta que un día me dijo que me fuera de la casa. Y eso hice, cogí mi maletita y me marché. A los dos días, que era mi cumpleaños, mi madre llamó para felicitarme, y J. le dijo que nos habíamos separado. Acto seguido me llamó al móvil, claro. Y el disgusto padre. A los pocos días me llama mi hermana, y me dice que tiene novia y que mamá aún no lo sabe. En mis vacaciones, dos meses después, ella fue a Almería (que le cogía de paso) a llevarme al aeropuerto de Granada, con A. su novia. Así que la conocí. Pero la prueba de fuego para la pobre A. ha sido este viaje desde Madrid a Brno por la E50, aunque eso ya lo contaré después, si viene al caso.

Yo vivía en Almería, con un medio novio que conocí poco antes de saber que me venía a Brno. Tenía que estar aquí el 1 de septiembre, así que pensé en C., mi hermana, para que me acompañara, porque hasta ese mismo día ella no se tenía que incorporar a su trabajo. Pero resultó que estaba en Berlín hasta el día 22. No pasa nada, te recojo en Madrid y nos vamos a Brno. A. por supuesto se apuntó. Dicho y hecho, el día señalado a la hora H partimos con destino Brno.

Tenía el firme convencimiento de que a mi madre se le pasaría el disgusto de mi hermana cuando le dijera que me iba a Brno, República Checa. ¿Eso es Checoslovaquia, verdad hijo? Fue su respuesta. Pero no, el disgusto no se le quitó; total, ya estaba acostumbrada a verme poco y qué más daba Almería que la República Checa. Fui a decírselo el peor fin de semana que pude escoger en todo el verano: el del 15 de agosto, puente. Pero es que no tenía otro, no me daba tiempo ir a Chipiona, volver a Almería y luego tirar para Madrid, ¡con todas las cosas que tenía que hacer! Porque, claro, todo esto sucedió en apenas un mes, quiero decir, saber que me iba e irme.

Primero se lo dije a mi hermana mayor, R. más que nada porque es ella la que se tendrá que tragar las neuras de mamá. Luego a mi madre, y al día siguiente a mi hermana A. y a mi hermano P. A., mi hermana, le dijo a su marido cuando llegó de trabajar que se sentara que tenía que decirle algo importante. Le dio la noticia, y él contestó ¡ojú, qué familia!

El tramo Chipiona-Brno son 3000 km, en cuentas redondas y se tarda 3 días en hacerlo. El tramo Chipiona-Almería, son 500 km pero se tarda 16 años. Me fui de Chipiona en el 92 y me he ido de Almería en el 2008, total del trayecto: 16 años. Lo que pasa es que ese tramo tan largo no cabe en este blog. Así que me ceñiré a los tres días y siguientes del tramo más corto. Lo que pasa es que no sé por dónde empezar. Tres días metidos en un Fabia dan para mucho, hasta para imaginar que el asiento de atrás era un sofá, porque había que poner los pies encima de una caja de zapatos. Ni que decir tiene, que el maletero iba a reventar, casi a presión, tanto que al abrirlo saltaban como con un resorte la caja de los Tommy y el marco digital. Por eso, la maleta de ellas dos iba en el asiento trasero, y en el suelo, dos cajas de zapatos de mi propiedad. Prohibido totalmente por la autoridad quitarse los zapatos y poner los pies encima de la guantera, como vimos que era moda en Francia. Para estirar los pies, al sofá.

Lo más interesante de estos viajes son las conversaciones. El reducido espacio, las horas interminables, los discos ya oídos mil veces crean un clima de confidencialidad sin parangón. El momento culmen de nuestra conversación fue en una autopista de Francia, más o menos a mitad del viaje: mi hermana y yo nos adherimos a la Plataforma pro-abolición de la Times New Roman y en favor de la Verdana. En homenaje a tan conmovedora confidencia de A. (su odio a la Times New Roman), este blog siempre será escrito en Verdana, incluso los comentarios que hagan los posibles lectores.

Además de este conmovedor momento, entrañable donde los haya, tres son los momentos estelares del viaje. El primero, en Francia también, cuando buscamos alojamiento para pasar la noche. Un hotelito monísimo, en la carretera de Perigeux, una casa antigua, habilitada como hotel y restaurante. Habitación para tres, dijo A. en un muy aceptable francés. Nos enseñan la habitación y yo iba delante. Después de un recorrido turístico por los jardines del hotel, llegamos y entramos. Cual no fue mi sorpresa al comprobar que se entraba…¡por el cuarto de baño! y sólo una leve cortina lo separaba del resto del habitáculo, eso sí, con dos estupendas camas. Otra prueba más para la pobre A. que a mí no me conocía casi de nada. Un segundo momento de gloria de nuestro conocimiento de las señales de tráfico ocurrió en Alemania, también en la búsqueda de alojamiento. Un área de servicio, con gasolinera, restaurante, Burguer King, hotel de 3 estrellas, enfín, muy completita. Salimos de la autopista, cogemos la carretera correspondiente, giramos a la izquierda para entrar en la susodicha y en lugar de meter el Fabia por la carretera habilitada para ello, entramos por….¡el carril bici! Por supuesto, cuando nos dimos cuenta, tuvimos que retroceder sobre nuestros pasos, pero marcha atrás, no había sitio para girar. Y el tercer y glorioso momento de nuestras habilidades y conocimientos automovilísticos ocurrió ya en Brno. P de parking y giro a la izquierda. Giramos y al final, un bordillo (tranco dirían el Almería): ¡nos habíamos metido por la zona de peatones!

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2 respuestas a Salida 23/08/2008

  1. zeltia dijo:

    caí en tu blog por casualidad,y como me gusta saber cosas de otros lugares a los que nunca he idoy posiblemente no vayame pare´a leer algo -por si el blog era una mierdao por el contrario si valdría la pena-me leí la visita de tu madreluego eché un vistazo por ahíme confundí un poco, vamos no es que me equivocasesi no que me sentí confunsa,:-)Y me dije, voy al principio, a ver de qué va esto.estoy en el principio ¿no?¿vengo otro dia?

  2. Sí, estás en el principio de la aventura. Y me alegra que me hayas descubierto por casualidad, y que sigas jejeje

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