Tetrix

03/11/08
No tener tele ni poder leer la prensa tiene consecuencias inesperadas para cualquiera. Y no me refiero al chiste manido de engendrar hijos. En mi caso, con poco interés en reproducirme, es más grave. Me he enganchado al tetrix. Enganchado enganchado no, pero mi partidita sí que me echo casi todos los días. A cada expatriado le da por una cosa, cosas de la emigración.
Siempre he oído que el tetrix es el videojuego femenino por excelencia. El primero que tuvo más usuarias que usuarios. Nunca lo he entendido, porque en la época en que veía mucho documental de todo tipo, daba igual, aprendí que la situación espacial era más masculina que femenina (cosas de los antropólogos). Y el tetrix es un juego de eso, de situación espacial. Enfín, que aunque no soy aficionado a los videojuegos y nunca lo he sido, ahora juego al tetrix. Era sólo por comentarlo.
Y como cada día voy siendo un trabajador más normal, de los de siempre, esta tarde hemos ido Z., G. y yo a tomarnos algo después del trabajo. A las 6, que aquí ya es hora de cenar. Y es lo que he hecho, cenar. Hemos hablado, como buen trabajador que se precie, de la empresa. Y no bien; y tampoco bien de la jefa de equipo y del “no se sabe muy bien qué”. Por supuesto, a los jefes también los hemos puesto buenos. Como son españoles además, les ha tocado un poco del sambenito español de la desorganización. Y a algunos compañeros pues también les ha tocado repaso. Cuando se juntan varios trabajadores es lo que tiene, que nadie sale bien parado, excepto nosotros, claro. Lo malo es que como los tres estamos en un país extraño, no podemos argumentar legalidad; y cada uno lo ve desde su punto de vista nacional.
G. quiere que vayamos a principios de diciembre a Nuremberg, que al parecer hay un magnífico mercado de Navidad. Como ella es de aquella zona… dice que nos pidamos las vacaciones para esa semana. El problema es que Z. y yo no podemos pedirnos vacaciones a la vez (los dos somos del equipo español). Ya veré qué hago con los 8 días de vacaciones que me corresponden. Y a ver si M. se decide a venir. O me temo que los tendré que usar para el coche. Al parecer voy a tener que ir a solicitar la documentación, e incluso pasar una ITV…pero en 8 días no me va a dar tiempo. A no ser que deje el coche allí. Y no estoy muy por la labor. Ya veré como lo hago. Mañana será otro día…
¡El serbio ha vuelto! En realidad no sé si es serbio o croata o checo. ¡Espero que no sea rumano! El caso es que habla un idioma raro con sus compañeros, y en las llamadas creo que habla ruso o algo que a mí me parece ruso. Z. ya está informada de la vuelta del serbio, como ella está de espaldas al escritorio del susodicho y yo de frente. Debe haber estado de vacaciones. La verdad es que sólo me alegro la vista, ni siquiera he cruzado un saludo con él. Pero lo tengo localizado desde los días de formación que utilizábamos una sala que hay justo al lado de ellos. Como era septiembre y aún hacía buena temperatura, que no calor, llevaba unas camisetas ceñidas y se le veía el tatuaje del hombro…al más puro estilo de estrella porno jejeje. Después nos fuimos al edificio B, y ya no lo veía; pero nos volvieron a mudar al edificio D, y, mira por donde, junto a los serbios. Estupendo. La vista por lo menos me la alegro durante el día. Eso sí, sigue usando camisetas ceñidas, pero de manga larga.

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Una respuesta a Tetrix

  1. zeltia dijo:

    ah, si no fuera por la alegría visual, que sería de nosotras las de 50! jajaja

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