Castillo

Pues aunque aún me quedan días de vacaciones, lo que tenía previsto hacer, ya lo he hecho. Así que ya estoy de vuelta en Brno. Con lluvia al llegar, después del frío que he pasado en Budapest, pero lo del frío no es novedad.
El pasado sábado fuimos BridgetJones y yo al castillo de Hluboká. Precioso, simplemente precioso. A pesar de las tres horas de Fabia para llegar. Supongo que habrá algún camino más corto, pero lo hice a mi estilo, que ya todos conocen: carretera palante. Por cierto, la E50; como única referencia, el recuerdo lejano de una salida en la autovía a Ceske Budejovice. Aún así, llegamos al término de nuestro viaje, sin novedad en la salud y con el alma alegre. El pobre Fabia hecho una porquería porque a tramos llovía, y con los dedos cruzados porque no llevo la pegatina famosa del impuesto de autopistas. Si es que yo solito me busco los disgustos, yo solito. Enfín, que llegamos al castillo que está, como todo castillo que se precie, en lo alto del pueblo. Vamos a comprar las entradas, y faltaba más de media hora para el siguiente tour. ¿Idioma? Pues muchos: checo, polaco, búlgaro, húngaro, ruso, alemán…¿y el inglés? ¿y el español? Bueno, el español no lo esperaba, pero el inglés sí. Pues no, no había visita guiada en inglés. Nada, pues en checo, qué le vamos a hacer. Y ni un folletito ni nada para seguir la visita… ¡cuánto tienen éstos que aprender sobre turismo! A todo esto, BridgetJones y yo rezándole a la Virgen de Regla para que el muchacho moreno, alto y delgado que hablaba con la taquillera fuera el guía. Ya que no me iba a enterar de nada, por lo menos alegrarme la vista, que la tengo cansada (la presbicia ataca). Nos vamos a hacernos las fotos de rigor en los alrededores, y ver los jardines y esas cosas que hacen los buenos turistas, y al volver, resulta que ¡han retrasado la visita media hora! Increíble…razón: sólo había cinco personas. Pues nada, vamos a tomarnos un café. ¿Alguien es capaz de imaginarse quienes componíamos el grupo para la visita? Pues, como en todos los monumentos: un grupo de jubiladas, BridgetJones y su amigo mariquita. Las jubiladas, muy preguntonas, como todas las jubiladas que visitan monumentos. Y no era nuestro día de suerte, era UNA guía, no el muchacho de la taquilla. Muy mona ella, muy checa. De la historia del castillo y demás me hizo BridgetJones una traducción-resumen, porque yo, claro, no me enteré de nada. La parte que se visita, que es muy poca en comparación con el tamaño del castillo, está tal y como lo dejaron los últimos propietarios tras la expropiación en 1947. Interesante y curioso. Por cierto, tanto la fachada del castillo como el interior están llenos de piezas de caza mayor (en el interior disecadas y en el exterior de piedra). Resulta que los dueños del castillo eran muy aficionados a la caza mayor, y cada pieza tiene una placa en la que rezan el autor y la fecha. Aunque teniendo en cuenta el sistema de cacería (los sirvientes acorralaban a la pieza con redes y otros artilugios y el cazador sólo tenía que disparar), no era muy difícil. Por lo menos no los emborrachaban y drogaban, como los osos que caza el Rey Juan Carlos por estas tierras.
Y llegó la hora de comer. ¿Dónde vamos? Sábado, todo desierto, a pesar de ser San Nicolás que al parecer es una fiesta infantil aquí. Vamos a preguntar en la oficina de turismo, dije yo, algún sitio nos recomendarán; y si no, siempre nos queda la pizzería que he visto antes. Fuimos al restaurante que nos recomendaron. Muy mono…la parte de no fumadores. Porque, como ocurre en España a veces, la zona de fumadores era bastante cutre. Y lo más cutre, las camareras. Parecían sacadas de un puticlub las tres. Con esos tintes rubios tan mal dados, y tan tan tan rubios. Y con los tatuajes a la vista, las tres. Con las camisetas ceñidas marcando pezones, las tres. Enseñando ombligo, las tres. Una de ellas, de verdad que parecía que hacía poco que había dejado el trabajo en el club de carretera, por razón de edad. No es que fuera vieja, que no lo era. Pero era como una vieja prostituta que ya no está para ejercer pero aún sigue manteniendo las formas, maneras y apariencia de su pasado. Eso sí, el servicio pésimo, con es de esperar en cualquier sitio en este país. Todo el que haya estado aquí sabe como son los camareros, un verdadero shock para nosotros. Pero aquí, además, las tres meretrices eran antipáticas, muy antipáticas.
De noche a las 4 y media, como corresponde. Yo no tengo ni idea de cómo se sale de este pueblo, dije yo. Y como corresponde también, las señalizaciones pésimas, sin mapa, sin gps, sólo con nuestra orientación, sentido común, una oscuridad infinita y nadie circulando por aquellas carreteras. Pregunta ¿por dónde se va a la autovía? Es que no había ningún cartel que indicara Praga. Pues vamos hacia Tábor, que al venir lo hemos cruzado, dije yo. Llegamos a un cruce en el que indicaba Tábor al frente, pero enfrente no había carretera. Sigue a ese autobús de rumanos, que seguro que va a Praga, dijo BridgetJones. Como veis, el sentido común. Efectivamente, después de un rato por una carretera en la que sólo circulábamos el autobús y nosotros, llegamos a Tábor. Misión cumplida.
El domingo compré el billete para Budapest, con Student Agency. Pero eso ya lo contaré otro día. Y luego quedé con BridgetJones y Milady para tomar café. Por cierto, a Milady le voy a cambiar el nombre. Le pega más Samantha. Todo el que haya seguido “Sexo en Nueva York” sabrá porqué. No es por el físico, que está a años luz; es por el carácter. Y por su inhibición, casi total diría yo. Así que de ahora en adelante se llamará Samantha. Luego fuimos al cine, peli en inglés, con subtítulos en checo, qué le vamos a hacer. Malísima la película, malísima; no recuerdo el título en inglés, pero en checo era “oní”. De esas americanas de crímenes sin sentido y sin razón, solo por matar con ensañamiento. Samantha ha prometido enterarse bien del programa cultural de la ciudad, para ver qué nos interesa ir a ver. Yo, que soy muy fino, ya lo sabéis, tengo que ir a ver conciertos, ballets, óperas y esas cosas…ya que estoy aquí, habrá que aprovechar.

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3 respuestas a Castillo

  1. zeltia dijo:

    jajaja, nada de hablar de la comida, cómo era, en qué consistía:no, las camareras con sus pezones apuntando, y lo antipáticas que eran. mira que te molestó! :-)(a la vuelta en esa oscuridad y sin orientación, me hubiera dado un yuyu) bueno, hoy es domingo, mañana fiesta. yo sí iré a ver una película que pinta muy bien, al menos por las críticas que he leído:"el secreto de tus ojos", un filme argentino, dirigido por Campanella.¡hasta otro ratito!

  2. Wunderk dijo:

    Zeltia, ¡seguro que te encantó la película!

  3. zeltia dijo:

    si, si, me encantó encantósalí emocionadaademás yo he tenido ciertas vivencias que me hacían sentir todo como más cerca.

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