La carretera de mi vida


Como adelantaba en la entrada anterior, el domingo pasado fuimos de excursión el trío La La La, los tres dentro del Fabia. Y con las indicaciones de viamichelin para llegar a nuestro destino. Pero la verdad es que no hizo falta para nada, bueno sólo para salir de la autovía por la salida correcta, que no es poco. El gps que lleva integrado el Fabia (o yo, eso de momento aún no lo hemos clarificado) nos llevó directos a Trenčín, un poco más allá de la frontera checo-eslovaca. ¡BridgetJones volvía a casa!
De Trenčín hay muchas cosas que destacar, desde el castillo a la sinagoga (reconvertida en centro cultural), la iglesia, el diminuto casco antiguo, la plaza principal, los geranios en las ventanas, balcones y terrazas, las calles estrechas, las fachadas de colores, el horizonte de bosques infinitos. Merece la pena la visita, y aunque el pueblo no fuera nada del otro mundo, o el castillo fuera sólo un conjunto de piedras amontonadas, el paisaje para llegar es digno de ver. Bosques, bosques y más bosques. Verde, verde y más verde. Bosques que casi se comen la carretera. Nada que ver a lo que estamos acostumbrados los españolitos del sur.
Esta excursión estaba planeada desde días antes, algo inusual en nosotros la verdad. El día anterior, el sábado, habíamos planeado una comida-merienda-cena judía, para celebrar el año nuevo judío, con comidas típicas judías. No es que yo esté pensando en cambiarme de religión, ni mucho menos; pero entre que BridgetJones tiene interés por lo judío y que MayaPlisetskaya lo es, la excusa la pintaban calva. Pero al final yo no asistí. Ese día por la mañana se fue PocoYo, el avión salía desde Praga a una hora intempestiva, como suele ocurrir con los vuelos de bajo coste. A las 6 salía, con lo cual no dormimos esa noche, y la verdad, yo no estaba para ponerme a cocinar y estar toda la tarde de alterne. Todos estos planes los hicimos durante la semana en el trabajo, que no todo van a ser tablas de Excel. Le dije “tenemos que hacer algo este fin de semana” “Claro, dijo ella, ¿acaso crees que te voy a dejar solo?” ¡Ay, si no fuera por ella!
¿Y el título de la entrada a qué se refiere? Os preguntaréis los más avispados. Pues, está claro, la carretera que lleva a Trenčín es la…. ¡¡50!! En algún lugar pierde la E, pero no deja de ser “la carretera de mi vida”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Turismo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s