Pata chula

Debido a una de las redecoraciones que PocoYo ha hecho en el minipiso, el sofá-cama queda en medio del salón. Ahora el sofá está de cara a la ventana, con lo que se aprecia en toda su dimensión la nieve de los tejados de enfrente (abuhardillados) y el cielo escasas veces azul. La situación moderna del sofá me permite ver los globos surcar los cielos en verano y otoño, y también golpearme el pie izquierdo con la esquina metálica. Y eso fue lo que pasó el martes pasado: me di un buen golpe en todo el empeine de mi delicado y elegante pie izquierdo. Tras el consiguiente grito de dolor, mueca y contorsión de mi cuerpo continué con mis actividades, y el dolor remitió. Olvidado, salimos a comer y a dar un paseo por el centro…no muy largo, que el frío apretaba. Fuimos a Zelená Kočka, donde con la charla, el calorcito y la sopa de ajo se me olvidó el asunto del golpe. Pero, ingenuo de mí, cuando salimos de nuevo a la calle, el pie dijo “aquí estoy yo” y no precisamente para caminar. Hasta las 6 de la tarde no empezaba el ballet, así que teníamos que hacer tiempo. Pues nada, vamos a tomarnos un café. Yo me esforzaba por ignorar el dolor, caminar con normalidad y concentrarme en la conversación. Pero es que no podía. ¡Y cómo íbamos a cancelar el ballet después de que el muchacho se había hecho 3000 km para verlo! A trancas y barrancas, casi sin apoyar el pie o más bien arrastrándolo conseguimos llegar a Galerie Vaňkovka, con la intención de guarecernos del frío, ver alguna tienda y tomar algo. A eso de las 5 y media sugerí que nos fuéramos encaminando al teatro, pero en tranvía aunque solo fueran 3 paradas, es que mi pie no estaba para muchas fiestas. Iba atestado, y encima yo con problemas de movilidad. Tuve que subir los tres escalones del tranvía agarrado del brazo de PocoYo, de uno en uno y de lado. Temía, con tanta gente allí, que luego no me diera tiempo a salir y tener que bajarme en la parada siguiente al teatro. Pero no, gracias a Dios, pude mantenerme cerca de la puerta y así bajar en el momento preciso. Por la acera, todos los que iban a lo mismo que nosotros nos adelantaban, hecho que alimentaba en mí la sensación de tercera edad, que se acrecentó cuando al subir las escaleras utilizando el mismo método que para subir al tranvía, había dos señoras con su edad agarradas del brazo y subiendo también los escalones de lado.
Tras dejar toda la equipación de invierno en el guardarropa y ver como alguna gente se cambiaba de zapatos (esta vez sí que había nieve fuera), fuimos a nuestros asientos fila 5, asientos 36 y 37, casi en la esquina. ¡Oh, no, ahora me tendré que levantar y sentar miles de veces para que pasen los del centro de la fila! Efectivamente, efectivamente…y yo con el pie en aquellas condiciones. Me desabroché los cordones, pero para nada. Lo ponía en el suelo con la rodilla doblada, para nada. Estiraba la pierna, para nada. Me torcía un poquito a riesgo de no ver nada del baile, y la ponía encima de las piernas de PocoYo, para nada. Así, que en estas tesituras disfruté la primera parte del ballet. Y llegó el descanso. Esperamos de pie a que todo el mundo saliera, no era cuestión de provocar un embotellamiento. Salimos nosotros también, más por salir que por otra cosa porque no pasamos, dada mi situación, del primer sillón que encontramos en el “hall”. Allí me senté mientras PocoYo iba a comprar agua al ambigú móvil que había cerca de la puerta (el fijo está en la primera planta, y no era cuestión de subir). Mira por donde, PocoYo, previsor a veces otras no tanto, llevaba en su bolso unas pastillitas efervescentes de paracetamol, que gentilmente me ofreció. Por supuesto que la acepté, y la puse a “efervescer” en el culillo de la botella de agua con gas. Y santa cosa, en cuanto que hizo efecto aquel brebaje que burbujeaba por todos sitios, el dolor desapareció como por ensalmo. Y tuvimos el valor de volver a la estación de tren a coger el tranvía andando, y haciéndonos fotos nocturnas con su cámara nueva.

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4 respuestas a Pata chula

  1. Anonymous dijo:

    Quiero derechos de imagen. Yo no quiero ser popular, y me temo que con el exito de tu blog acabaré siendolo a mi pesar (jejejje). Así que tendremos que negociar una compensación por la utilización de mi imagen y mi personaje. Por cierto, si soy previsor!!!!!!!!!!Lo que hay que aguantar!!POCOyO

  2. ¿Cómo que tu personaje? ¿Cómo que tu imagen? El que sale en la foto soy yo, y tu personaje lo creé yo jejeje. Y la popularidad no pasará del ciberespacio, tranquilo…

  3. zeltia dijo:

    pero vamos a ver,¿no habías prometido que este año no te comprarías nada naranja?los calcetinas son de color naranja!estás hecho un valiente,y espero que tu pie ya esté mejor

  4. El pie mejoró con el Eferalgan de estraperlo que me dio PocoYo jejejeje parece que no tenía mucha importancia…y lo del naranja era un propósito para el año pasado, no un propósito eterno

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