¡Amanece temprano, pero no tanto!

Esta entrada también se podía llamar Telejuanita II, porque ayer otra vez hice de cocinero a domicilio. En el mismo sitio, con la misma gente pero diferente comida. Ya sabéis por aquello de la difusión de la cultura española, ya que el idioma como que se me resiste un poco.
Ayer era el cumpleaños de Anfitriona, y que nadie se atreva a preguntar cuántos porque eso es uno de los misterios insondables de esta república. No porque como buena dama oculte su edad, sino porque además juega al despiste; a unos dice una edad, a los de más allá otra, pero con la suficiente inteligencia como para que por mucho que uno haga cuentas con su experiencia vital las cuentas más o menos salgan. Quiero decir, que si dice 34, es creíble, pero si dice 44 también. Por eso, hemos decidido no hacernos ni hacerle esa pregunta. Bueno, pues con sus maneras un poco ladinas, me dijo que me invitaba a su cumpleaños, y que si no me importaba cocinar. Te lo pide de una manera, que la verdad, uno se siente culpable si dice que no. Eso sí, le pregunté antes de confirmar tanto mi asistencia como mi trabajo, quienes eran los invitados, porque ¡yo para todo el mundo no cocino! No sé para qué dudé, éramos los de siempre: ella, otra compañera que como apenas ha aparecido en el blog no tiene nombre, BridgetJones, Samantha y yo.
Quedamos a las 5 de la tarde, y esta vez sí que iba a estar en su casa; e incluso prometió ayudarme. El día anterior fuimos los dos a hacer la compra para la cena. Por la mañana yo ya había adelantado algo de trabajo, aquí en el mini piso, por dos razones: una de las preparaciones mejor comerla fría y la otra necesitaba estar fría para poderla manipular. Hablo de unas estupendas empanadillas de atún y de unas magníficas croquetas de bacalao. Bueno, eran de pescado, que es lo máximo que me atrevo a asegurar porque aunque la traducción de lo que ponía en la caja era bacalao, no las tengo todas conmigo. Así que monté en el Fabia estas pre-preparaciones, la Thermomix y alguna cosilla más y me encaminé a su casa. Y me puse manos a la obra, es decir, a terminar las croquetas y a preparar el pollo a la miel con salsa de avellanas. Ella se limitó a montar unos canapés, a ofrecerme un vaso del vino de su padre y darme un poco de conversación, algo que se agradece porque por muy simpática que sea su perra Gabi la compañía humana es la compañía humana.
La comida en sí fue un éxito. Ellas son mis mejores fans checas, supongo que porque no conocen a muchos más dispuestos a cocinar para ellas. Ni que decir tiene, que todo era a horario checo: a las 7 de la tarde ya estábamos cenando. Con lo cual a las 10 ya estábamos medio borrachos y necesitados de ir a dormir que casi todos trabajábamos hoy. Aunque BridgetJones y yo hemos pasado media mañana buscando en internet una receta de la masa de empanadillas, porque la que yo tengo es para Thermomix. Al final hemos encontrado una, pero ha costado, ha costado.
Como Samantha es como es, muy glamurosa ella, se retrasó porque después del trabajo tenía que ir a su casa a retocarse el maquillaje. Durante la cena nos estuvo contando el asunto de la amonestación por escrito en el trabajo. Resulta que le han dado una carta de aviso. Y ella ni corta ni perezosa se planta delante del jefe a devolverle la carta. Pero no porque ella pensara que no se la merecía, sino porque decía que la lista de faltas no estaba completa. Y que las faltas no se correspondían con el plan de mejora que le habían diseñado. Me imagino la cara de estupor del niñato inglesito, no saldría de su asombro y lo dejaría completamente fuera de juego. Pero ella tiene razón: quiere tener todos sus documentos administrativos en orden, en regla y coherentes. ¡Genio y figura!
Una de las veces que salí a fumar a la terraza, acompañado por la perra que parece cualquier cosa menos una perra (le han dado un pelado insufrible, y además le han operado una pata delantera, con lo cual esa pata es rosa), vi cómo salía la Luna por detrás de Brno. Llamé a mis comensales para que vieran semejante espectáculo, y supongo que ofuscada por la emoción del momento, BridgetJones me preguntó ¿pero es el Sol o la Luna? a lo que yo respondí !aquí amanece pronto, pero no tanto! Esta BridgetJones a veces no sabe ni dónde está.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Thermomix, vida disipada y disoluta. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a ¡Amanece temprano, pero no tanto!

  1. Anonymous dijo:

    Cada vez me gusta más leerte. Siempre lo ha sido. Pero hay placeres que dominas cada vez mejor: uno, la cocina; otro ,…. la escritura (no pienses mal, jejeje). Un beso. Pocoyo

  2. Zeltia dijo:

    ¿como era, como era?estupendas empanadillas y magníficas croquetas?no tienes abuela tú!!jajajaya veo que se te da bien la cocina (el pollo ése tampoco parece para hacerle ascos! -que suerte tener un amigo que cocina bien)Me han gustado mucho los comentarios que dejaste en mi blog; no habían salido publicados, porque el sistema los tomó por publicidad, no sé por qué; pero ya está arreglado.Tus comentarios siempre aportan algo, y no solo a decir "que bonito todo"; se ve que te tomas un tiempito, y que sepas que yo lo valoro.Un beso y felicidades al cocinero!

  3. PocoYo: ya sé que quieres que sea tu negro, pero nonononono bueno si pagas por lo menos lo mismo que Talent Voice, a lo mejor me lo pienso.Zeltia: uno ya es muy mayor para no "autoalabarse", y si nadie me lo dice me lo digo yo. Sí, me tomo mi tiempo en leer tus entradas en gallego la verdad. Y hago como en checo, me las leo como si yo hablara ese idioma. Pero al final, en gallego no en checo, consigo entender lo que pone 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s