Heidi (tercera parte)

(Explicación de las fotos: la primera foto es de la pensión, llamada Tatrakon, en la que se ve el Fabia como único ocupante del aparcamiento. La segunda, es una típica casa, construida en madera y decorada de colorines…estupendas. Y la tercera, sobran los comentarios, Heidi total)

Con las montañas como guía, seguimos por la carretera en dirección a ellas. Lo malo del asunto, es que no sabíamos exactamente dónde estaba el pueblo al que íbamos y donde teníamos habitación reservada. El pueblo se llama Ždiar, y como ya dije, BridgetJones había estado allí hace muchos años y en transporte público. Confiábamos, ingenuamente, que alguna señal encontraríamos indicando la dirección del pueblo. Pues no, nada de nada. La carretera terminaba en un pueblo, Starý Smokovec y continuaba a Novy Smokovec, pero ninguna pista de dónde estaba Ždiar. No tuvimos más remedio que pararnos en la gasolinera que estaba al final de Novy Smokovec, comprar un mapa y de paso preguntarle a la chica. Teníamos que haber cogido hacia la derecha en una bifurcación que hay a la entrada de Starý Smokovec, dirección Tatranská Lomnica. Pero nos equivocamos de nuevo al dar la vuelta en la gasolinera, pero la culpa era de la señal no del conductor. La bifurcación es una curva, y en la señal no demasiado visible, indicaba hacia adelante Tatranská Lomnica, siguiendo la carretera principal. Pero lo que yo interpreté como carretera principal en realidad no lo era, y llevaba a Poprad de nuevo, es decir, de vuelta. Pues nada, ya perdido el temor de Dios y de la policía, hice de nuevo trampa y dimos la vuelta. BridgetJones sacó el mapa, y lo estudiamos. “Que bien, ya tengo un mapa con todos los campings de Eslovaquia” dijo ella. “¿Para qué quieres tú los campings?” “Nunca se sabe”. Llegados al cruce, nos dimos cuenta de la confusión a la que inducía la señal, y cogimos hacia la derecha, buscando el pueblo de Heidi. Los minúsculos pueblos que atravesamos, todos al pie de las montañas, en realidad eran un conjunto de casas desperdigadas, construidas siguiendo la carretera. Por supuesto, ni una señal de que por allí se iba a Ždiar, pero no debía tener pérdida porque no había otra carretera. “Sí, debe ser por aquí, acabo de ver un anuncio de algo en Ždiar”. Pues palante. Y llegamos. Bueno, a un conjunto de casas en los que ponía Ždiar. La pensión era el número 312, y el pueblo se acababa en el 104. Mal asunto. Eso sí, un paisaje verdaderamente impresionante. Casitas de madera, un río, el sonido del agua fluyendo y los pajaritos, bosque, las montañas, el frío. Muy bonito todo pero ¿dónde estaba la pensión? BridgetJones preguntó en el supermercado y le dijeron que después de la gasolinera y la iglesia la encontraríamos. Efectivamente, es que el pueblo no se acababa allí, sino que había más. Como era de preveer, nos pasamos, pero ya habíamos localizado la torre de la iglesia. Ya sólo quedaba averiguar la forma de llegar hasta ella. Y la encontramos, a través de la gasolinera y siguiendo un coche de policía. En realidad el pueblo tiene una sola calle, y las casas están numeradas según se han ido construyendo, o sea, sin ningún orden. Que haya una sola calle, evita que te pierdas, evidentemente; así que encontramos la pensión a la primera.
Estaba cerrada, llamamos y apareció un señor que no levantaba la mirada del suelo y hablaba poco. Éramos los únicos huéspedes, y cuando nos acompañó a la habitación, tuve la sensación de estar en el hotel de “El resplandor”: pasillos largos, desolados, con todas las puertas cerradas y las llaves puestas. Pero por lo menos habíamos llegado, y lo que tocaba ahora era dar un paseo por el pueblo y buscar un sitio para comer. ¿Lo encontraríamos? ¿Pasaríamos hambre? ¿nos tendríamos que conformar con un bocata de embutido eslovaco sentados en un roca y contemplando el paisaje?

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4 respuestas a Heidi (tercera parte)

  1. Anonymous dijo:

    Que prolifico estás. Os imagino a los dos dentro del coche, vuestra conversación, vuestras risas,… Que envidia. A pesar del frio y del GPS estraviado, JEJJEJE.POCOYO.

  2. Es que el mini-viaje dio para mucho, y lo que queda, porque acabamos de llegar. Y sí, la paloma perdió el norte…con tanta montaña…¡debía haber interferencias en el gps!

  3. zeltia dijo:

    tachánnn! y con esa incógnita nos dejas en suspenso…¿así que te recordó al "resplandor" la pensión?, pues a mí, cuando describiste que erais los únicos me recordó la pensión de "Psicosis":Dpreciosos paisajes, si, realmente como una se lo imaginaba (por películas y demás)

  4. Zeltia, la verdad que el señor que nos atendió bien podía ser Norman Bates ;-)Los paisajes son preciosos, pero es que ¡aún hay más!

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