¡Viva el colesterol!

No todo iban a ser tapas de sandía. Un poco de colesterol y grasas siempre vienen bien. Como yo todo me lo encuentro, resultó que los días que estuvimos en Cracovia se celebraba una especie de feria tradicional. Me explico. No es que hubiera casetas con sevillanas y la manzanilla y el fino corriendo a raudales. Aunque bien pensado, podría ser la versión polaca de una feria. El caso es que en la plaza del mercado se estaba celebrando una feria de artesanía. Lo normal: manteles bordados, cortinas de encaje, artículos varios de madera, plantas, condimentos de cocina… y por supuesto, un escenario justo enfrente de la torre del antiguo ayuntamiento y puestos de comida y cerveza. ¿Y quién se resiste a probar? Yo desde luego, no. Pues ni cortos ni perezosos, nos acercamos a uno de los puestos de comida a pedir, no sin dificultad por supuesto. La verdad es que nos pasamos pidiendo, porque a pesar de la energía que se gasta cuando se hace turismo, era demasiado. Pero nos lo comimos todo como dos niños buenos. No así la chica de una pareja española que estaba sentada detrás de nosotros, y que no hacía otra cosa que protestar; el novio tiene el cielo ganado. Como se ve en la foto, tampoco me pude resistir a la versión polaca de los pirohy, que en lugar de cocidos estaban hechos a la plancha, y en este caso, rellenos de carne. No estaban mal, pero me sigo quedando con la versión eslovaca.
La comida estuvo amenizada, además de por las quejas de la españolita y la paciencia infinita del novio, por la música tradicional que se desarrollaba en el escenario, cerca de nosotros. Representaban algo así como una mini-obra de teatro cantada, que por lo que pude entender por la situación, iba de una boda imposible por la negativa de las dos familias. Como siempre, el amor ganó la batalla y se casaron. Quitando la alcahueta y algún que otro personaje más, todos eran bambis guapísimos y rubísimos. Creo que me debería apuntar a un grupo folclórico.

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Una respuesta a ¡Viva el colesterol!

  1. Anonimo dijo:

    Viva el colesterol … y los bambis.

    No puedo decir nada. Sólo que quiero volver. Y no es que tú todo te lo encuentres. Todo te encuentra a ti. JEJJJEJEJ.

    POCOYO

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