Ni está, ni se le espera

Aquí el verano ha sido como ni nombre: ni está, ni se le espera. Quitando algunos días que eran de morirse las gallinas, el resto del verano ha sido más bien frío. Yo sólo digo que he sacado el chaquetón de pana, y que al pobre PocoYo le he tenido que prestar algo de abrigo, que venía con una chaquetita y cargado de bermudas y chanclas… ¡que han vuelto tal cual, claro!
En Chipiona se decía “¡qué ganas tengo de oler a nardos!”. El día de la Virgen de Regla marcaba el final del verano. Para el que no lo sepa es el 8 de septiembre, y sale en procesión en un paso adornado con nardos. Aquí no hay nardos… ni verano… ni veranillo de San Miguel. Pero claro, por eso está todo tan verde. Todo no se puede tener.
Uno de los pocos días que el Sol se ha dignado visitarnos, fuimos PocoYo y uno mismo a pasear por Marianské Udolí (ya hay una entrada anterior sobre este… ¿parque?). La diferencia es abismal, todo está muchísimo más verde, y hay muchos más patos. Patos que son muy comodones, que quieren comer de la sopa boba. Nos paramos en uno de los diques a contemplar el lago y cómo algunos patos se posaban en el agua. Nadie sabe de dónde, aparecieron muchos más que empezaron a agruparse a nuestro alrededor, pidiendo comida como si de perros se tratara. Tardaron en comprender que no había nada para ellos y marcharse por donde habían venido. Pero más tarde, en el otro extremo del lago, que hay un bar (aquí, ya sabeis, la cerveza nunca falta se vaya donde se vaya) algunos patos avezados rondaban las mesas. Un bambi fue con su bolsa de patatas fritas a la orilla del lago, y como si el graznido de un pato fuera una orden o un aviso, de nuevo aparecieron más patos de los imaginables que en un santiamén rodearon al bambi, que encima les daba falsas esperanzas lanzándoles alguna patata. En este caso tardaron más en comprender que no había mucho de donde tirar, pero lo comprendieron y se volvieron a marchar. La verdad es que iba siendo hora de recogerse, los patos digo, no nosotros, porque el Sol ya estaba cayendo.
Aquella noche habíamos quedado con BridgetJones que nos había invitado al mejor halusky del mundo, y a un postre eslovaco que ella definió como “el tiramisú eslovaco”. Le tengo que pedir la receta, para hacerlo algún día e incluirlo en mi particular recetario “comidas de aquí”. Sin que sirva de precedente, y sin que nadie nos lo eche en cara, en la cena no hubo alcohol. Ni cerveza, ni vino. Nada, sólo zumo de naranja. Si es que nos hacemos mayores, nos hacemos mayores.

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7 respuestas a Ni está, ni se le espera

  1. Anonimo dijo:

    Empiezo a creer que lo de las gallinas es una leyenda urbana. Con lo sensible que soy a los cambios de temperatura … y venga cambios. Olas de calor, luego frío de noviembre español en esa república, luego vuelta al calor. Pero bueno, como dice BridgesJones, esa república me maltrata, a pesar de lo que la quiero. Así que en un gesto más de amor … me he guardado el resfriado para estos días ya aquí en España. Es lo que tiene pasar de la bufanda casi a ponerse uno frente a los desbocados aparatos de aire acondicionado, que esa república casi no conocen.
    Y lo de los patos … jejejjejej. Sin palabras. Me dejas sin palabras, igual que me dejaron ellos.

    Un beso.
    POCOYO

    • Ni está, ni se le espera dijo:

      Esta república maltrata a todo el que no es de aquí. Pero no nos rendiremos, jamás. Eso es lo último, lo último.
      Lo de los patos… sin comentarios… ¡no tienen temor de Dios, ni de los humanos!

      • Anonimo dijo:

        Los patos no tienen temor de dios, como buenos checos. Pero tu tampoco, ¡bonico!

        POCOYO

      • Ni está, ni se le espera dijo:

        ¿Cómo que yo no tengo temor de Dios? Lo tengo, de Dios y de la policía.

  2. MAMÉ VALDÉS dijo:

    Después de la recogida de La Virgende Regla, como buen Chipionero vuelvo a mis tareas, ya se terminó el verano, bueno por lo menos hay menos pupilaje, tenía un poco abandonado el internet, ya que solo lo tengo en Cádiz y en Chipiona lo tengo que “mendigar para poder darle un poquito de vidad a “Tomara que tu viera…” te visitaré más a menudo apartir de ahora, chiquillo es que estás tan lejoooooo!!!!! un saludo.

    • Ni está, ni se le espera dijo:

      Como has podido ver, yo también he tenido algo abandonado el blog. Si es uno no da abasto con tanta cosa.

  3. zeltia dijo:

    Estoy encantada de conocer a Pocoyo por fin!
    [Pocoyo: eres muuuy mono]

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