Vida subterránea


El paso subterráneo que va desde la parada de tranvías de la estación hasta el centro comercial Vankovka, pasando por debajo de la propia estación, está lleno de tiendas. Principalmente de un tipo: vietnamitas. No es que haya ciudadanos del Lejano Oriente a la venta, no; son ellos los que las regentan. Venden un poco de todo, sobre todo textil: toallas, ropa, zapatos. Hasta ahora, nunca había comprado nada en un vietnamita (que, como veis, es el equivalente checo a nuestros chinos). Pero el otro día, por la mañana, iba yo tan dispuesto a la piscina comunista, con un frío que pelaba pero más moral que el alcoyano. Como esta república me maltrata, unas veces de forma sutil, otras de forma descarada, han cambiado la ruta de dos líneas de autobuses y ahora tengo que dar mucha más vuelta para llegar a la piscina; si voy en transporte público claro, porque en Fabia está a un salto. Pero yo, concienciado con el medio ambiente, uso transporte público. Como digo, y debido al cambio en esas dos líneas, ahora tengo que pasar por el centro, dejar el tranvía y coger un autobús, el 67 para más señas. Este es un autobús díscolo dentro de la red de transporte brunense, porque pasa casi cuando quiere, sin respetar horarios. La verdad es que va de punta a punta de la ciudad con lo que no es extraño que acumule retrasos. Pues allí estaba yo, con gorro, bufanda y guantes esperando al autobús. ¡Y que no llega, y venga a esperar! Pasó algo más de media hora sin que el autobús diera señales de vida o muerte, y como ya las mejillas (única parte de mi cuerpo sin cubrir) me hormigueaban del frío, decidí cambiar el plan de la piscina por un café. Es menos sano, pero más calentito. Enfilé al paso subterráneo y al entrar algo me llama a gritos: ¡un gorro naranja agazapado entre otros de color marrón, negro y blanco! Pues nada, vamos a por él. Este tipo de tiendas son un cuchitril con casi todas las cosas fuera, y el vietnamita controlando. Cojo el gorro y se me acerca la señora que regenta el negocio que empieza a alabarlo en checo con acento vietnamita, de muy fácil comprensión sobre todo para mí. Pero bueno, como no es checa, hizo lo posible por comunicarse, y me trajo un espejo para que me viera y me dijo, hablando y por señales, que el gorro iba muy bien con los guantes; ya veis, hasta técnicas de venta sabe la buena señora. En tres minutos había cerrado el trato, dándome el cambio y quitándole la etiqueta por si me lo quería llevar puesto. La etiqueta se la quitó mientras me lo estaba probando, nunca pensó en la posibilidad de que no me lo llevara ¡cuán diligentes son estos orientales!
No recuerdo si en entradas anteriores he comentado ese paso subterráneo, muy frecuentado, sobre todo por la población local. Da al Tesco del centro y, como decía antes, al centro comercial Vankovka, y también a las paradas de los autobuses que te llevan a Ikea y Olympia (un parque comercial que está un poco lejos). Casi a cualquier hora del día hay bastante trasiego de gente que va o viene, y claro, eso es un buen caldo de cultivo para tiendas vietnamitas. Y allí están ellos con sus vendejas. También hay, de vez en cuando, algún Hari Krishna haciendo proselitismo de su fe; algunos jóvenes haciendo encuentas; mendigos mendigando con su cartelito, en checo, haciendo públicas sus desgracias; y mi vecino con la guitarra cantando. Esto último fue un shock para mí, lo confieso. Varias veces coincidí en el Tesco de mi barrio con un extranjero con su hija. Deducí que eran extranjeros porque hablaban inglés, aunque él se dirigió a la cajera en checo. Como yo iba detrás en la cola, salimos a la vez, y pude observar que vivía en el edificio vecino. Varias veces lo he visto por allí, unas entrando o saliendo del Tesco, otras llevando a su hija al colegio. Siempre pensé, por esos horarios extraños que tenía, que sería profesor de inglés por horas, o algo así. Pero no, es cantante callejero. Profesión respetable, por supuesto. No le ha debido de ir bien el negocio, porque no lo he visto más cantando y hace tiempo que no lo veo por el barrio.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en qué cosas. Guarda el enlace permanente.

9 respuestas a Vida subterránea

  1. Anónimo dijo:

    Feliz Año Nuevo.
    Es un regalo que sigas escribiendo, y poder seguir leyéndote.

    Y, por favor, deja el naranja yaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Un beso. POCOYO

    • Ni está, ni se le espera dijo:

      ¡Qué lucha, qué lucha! ¿Qué pasa por un gorrito de nada de un discreto color naranja? Además, la moratoria del naranjo terminó hace un año, y como en España no lo voy a utilizar, nadie se avergonzará de mí 😉
      ¡Feliz año nuevo!

      • Anónimo dijo:

        No me avergüenzo. Solo que otros colores tambien te sientan bien. jejejjejej

        POCOYO

  2. Zeltia dijo:

    Corren malos tiempos para los artistas!

    Creo que ya pronto me sabré orientar por el centro jajaja, un dia me voy a poner a mirar el callejero y a seguir tus rutas (cosa que por supuesto tú no te habrás comprado un callejero, claro, para qué lo habrías necesitado tú con ese par de piernas para andar km. y km. con tus guantes y tus gorritos naranja! (la maleta también era naranja, no?, y algún jersey que te he visto. y yo creo que estás guapo de naranja, jejeje, pocoyó: guapo, no me riñas)

    • Ni está, ni se le espera dijo:

      La verdad es que mi vecino inglés no lo hacía del todo mal, y animaba bastante el paso subterráneo. Yo no me compré un callejero, pero sí un magnífico mapa que traía las rutas del transporte público, era para turistas por lo que por suerte para mí, la leyenda estaba en inglés. Pero luego descubrí la magnífica página we http://www.idos.cz y dejé de utilizar el mapa tanto como antes ¡Hay que adaptarse a los tiempos!

      • Zeltia dijo:

        uich, pues en esa página no s entiende nada! 🙂
        que tal va el año nuevo que ya no parece tan nuevo?
        no te apetece contar nada? 😀

      • Ni está, ni se le espera dijo:

        Pues el año ha empezado primaveral, Zeltia…¡estamos por encima de los 0 grados! Hoy ha llegado a hacer hasta 6 grados. ¿Qué van a hacer los bambis, porque el lago se habrá derretido!

  3. Anónimo dijo:

    Es verdad Zeltia. El joio esta guapo. Y es verdad : Ya no tienes nada que contar? Once días sin actualizar el blog!!!! Que lucha, que lucha!!

    Pocoyo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s