Por los tobillos

"Made in Bagladesh"... ¡manda...!He tardado tres años, pero al final lo he hecho. No como PocoYo, que al segundo invierno de sus idas y venidas, se hizo con uno de ellos. No sé si los seguirá usando porque ni en Almería ni en Sanlúcar son necesarios. El caso es que el momento de la medovina y el svařák en Náměstí Svobody está cada día más cercano. Ya están montando las casetas en esta insigne plaza y en Zelný Trh, para el mercadillo de Navidad. Y claro, como el frío aprieta las carnes, nada mejor que una medovina para tonificar cuerpo y mente. Pero las piernas corren el riesgo de ponerse moradas, y los pantalones que se quedan helados, son una condena cuando te rozan al moverte. Me refiero a esas partes que no están en contacto continuo con la propia carne.
En fin, que para solucionar esta contingencia me he comprado un par de calzoncillos largos. Sí, calzoncillos largos. Como nuestros abuelos. Es lo que me faltaba para completar el kit checo. Bueno, no; en realidad aún le faltan al Fabia los zapatos de invierno. Son menos glamurosos que los de PocoYo, pero igual de efectivos… ¡espero! No es que sean excesivamente sexys, porque son de un discretísimo color negro, pero confío en que me hagan una figura más estilizada. Aunque da igual, mi vida amorosa lleva en el dique seco una larguísima temporada.
Aparte de estos importantes cambios en mi vida checa, esta ciudad también está cambiando. No es ni sombra de lo que era cuando llegué. Está aún patas arriba, con las dichosas obras. Y, sobre todo, la piscina no es ni por asomo la que me enamoró. Con las reformas de este verano ha dejado de tener el atractivo que tenía, ese atractivo anclado en 1954. Si hasta los carteles los han puesto en inglés, ahora que yo ya sabía (por intuición) qué ponía. Pero he descubierto algo. Uno se ducha en la ducha que haya libre, evidentemente. Y a veces, el agua salía fría. Yo me decía “¡kurrrrva, ya se ha acabado el agua caliente!” Pero no, con tanta información como han puesto, me he dado cuenta de que no en todas el agua está a la misma temperatura, va de los 30 a los 36 grados. Si es que esta piscina es lo más de lo más. Ahora tengo un problema, no sé cómo llamarla. Porque ya no es comunista, con tanta modernización, ni tampoco el agua está fría. No sé.

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