Un marido… por horas

Hodinovy manzel

“¿Que vas a llamar a quién?” le pregunté a PanUčitel porque me había dicho algo en este idioma para el que me falta un gen. “Al hodinový manžel, al marido por horas” repitió y tradujo él. “¿A un marido por horas? ¿Qué es eso?” dije yo entre incontenibles risas. “Pues es un hombre que va a tu casa y hace todo lo que tenga que hacer, poner una bombilla, colgar cuadros, colgar una lámpara, …” Es que él tenía un problema. Su cocina necesitaba una reforma, y se la ha hecho. Una cocina roja estupenda, la misma que inauguramos en la cena de Nochevieja. Y claro, también necesitaba una mesa nueva, que también compró. Pero no se la llevaban a casa. Así que decidió recurrir a los servicios de un marido por horas. “Siempre llamo al mismo. Es muy apañado, lo hace todo muy bien y me ha dicho que él recoge la mesa y la monta. Toma su tarjeta, por si te hace falta”.
Si soy honesto, el servicio me parece estupendo. Para los que nos hemos hecho adultos reparando todo lo reparable en los Armendáriz, es un servicio que está de más, la verdad. Pero para el que no haya conectado una lavadora en su vida y la instalación no esté incluída en el precio, es genial. Pero también es muy machista ¡un marido por horas! Aunque el nombre es simpático, no aguantaría el más leve análisis de cualquier asociación feminista.
Pero mira por donde, hoy he leído un artículo en el periódico cuyo titular era, más o menos, “el auge del consumo compartido”. ¿Y esta palabrería moderna de que va? De que va, lo dejo a vuestra capacidad deductiva y curiosidad. El caso es que entre uno de esos consumos compartidos, estaba el de “solucionador”: te cuelga los cuadros, te mueve los muebles de sitio o te monta los de Ikea…. ¡un hodinový manžel! No si al final esta república va a resultar ser toda una pionera e ir creando escuela. ¡Cuántas cosas me quedan por aprender de esta república!
“Pues como decida mudarme me tienes que ayudar” dijo BridgetJones sin ningún atisbo a la posibilidad de que yo me pudiera negar. “Ah, no, llamas a un marido por horas” fue mi negativa a ese futurible. “De eso nada… ¿para que esté toda la hora sentado en el sofá, bebiendo cerveza y viendo la tele como un buen marido checo? Nononono”

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Inclasificable, qué cosas. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Un marido… por horas

  1. Noema dijo:

    Jajaja, me encanta. ¿Será lo que nosotros llamamos “un chapuzas”? Aunque las habilidades implicadas no parecen ser las mismas…

    • Sisisisi, la idea como negocio es genial. Desde luego, el que no encuentra nicho de negocio es porque no quiere 🙂
      Lo más curioso es lo formalizado que está, con su página web, su registro de IVA… todo de lo más formal.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s