Cambio climático

Es el camino

Huellas de otros incautos

El árbol de la cima

Aunque ComoUnaOla se empeñe en culparme a mí del cambio climático por no reciclar lo suficiente (con lo que yo era), no sé si esa será la razón de que este año el invierno esté siendo tan, tan largo. Nevadas y temperaturas más propias de enero que de fines de marzo. Pero es lo que hay, así que como la vida no se para por eso, hay que tirar p´alante aunque uno ya esté más que harto de invierno, de gorro, de bufanda y de guantes. Y sí, es Semana Santa, aunque no lo parezca. Porque aquí la Semana Santa pasa sin pasión ni gloria. La verdad, no me imagino a un Cristo de Medinaceli por la calle Masarykova cubierto de nieve. O una Dolorosa parada en Náměstí Svobody mientras le cantan una saeta con una voz congelada. O un Santo Entierro por Česká. Pero eso no quita que aquí también haya algunas tradiciones, unas más chocantes que otras, y todas muy centroeuropeas, y todas el Lunes de Pascua. O sea, hoy. Todas las conocéis ya, fieles seguidores: los azotes a las jovencitas, los huevos de pascua. También hay alguna comida típica de este día, que se le ofrece a los muchachos que azotan a domicilio. Pero la receta la dejaremos para una futura entrada en “comidas de aquí”.

Como decía, la vida no para por mucho frío que haga. “Yo no encuentro diferencia de sabor la verdad, pero para mí todas las cervezas son iguales” dije yo cuando estábamos bebiendo cerveza verde. Otra de las cosas que ya sabéis. No era el Jueves Santo, que es cuando debería ser, sino el sábado anterior justo después del Viernes de Dolores. Estábamos celebrando la marcha de Gofio a la insigne Praga. Sí, nos deja. Se va a doscientos kilómetros, que no es mucho en España, pero sí mucho en una república tan pequeña que si uno se despista se sale. “Pues yo tengo un blog sobre mi vida aquí” le dije a una venezolana, compañera de Gofio y que yo, hasta entonces, no conocía. “¿Cómo se titula?” preguntó ella, sacando el móvil para apuntarlo. “Carretera E-50” contesté, a lo que ella respondió, sorprendida “¡Ah, tu eres el de la olla exprés!” “Sí, soy yo” repliqué ruborizado. Es que llevar 5 años en esta república y contando disparates, tiene eso, que la gente te va conociendo.

“Me vais a dejar sin existencias colombianas” dijo Princesa desde la cocina mientras preparaba un chocolate caliente. Por fin había llegado el día, siempre pospuesto, de unas arepas. Sí, he tenido que venir a esta república para probar las arepas. Tiene delito, lo sé, pero así es la vida. Ella había traído de la última vez que estuvo en Colombia, harina pan para hacerlas (es una harina de maíz blanco precocido, que por aquí no se encuentra. La única harina de maíz que hay es para hacer polenca italiana). Delicioso el chocolate y deliciosas las arepas. Como aquí no hay Borriquita, nada mejor que unas arepas y un chocolate caliente para celebrar el Domingo de Ramos. Yo por mi parte, he puesto mi granito de arena en cuanto a dulces se refiere, y he hecho leche frita. No sé si es exactamente típica de la Semana Santa, pero podría serlo perfectamente. Y con un buen chute de harina, azúcar y canela ayer me planté en Bilá Hora. Como no había parado de nevar (en realidad seguía nevando) me planté allí para disfrutar el sitio en invierno y nevado. Hacía tiempo que tenía ganas de hacerlo, pero nunca había coincidido una nevada seria y tiempo para ir con luz del día. Impresionante. Sólo un par de atrevidos con sus perros andaban por allí, que me miraban con extrañeza (los paseantes, no los perros) preguntándose que hacía aquél sujeto por allí. Porque parecía que ellos iban a escalar al Himalaya, y yo parecía que iba a tomarme algo al centro. A pesar de ir a Bilá Hora con frecuencia, casi siempre me desoriento. Si me pasa cuando los caminos se distinguen, no quiero ni decir cuán desorientado estoy cuando la nieve lo homogeneiza todo. Pero bueno, uno ya está curtido en esos asuntos y lo último es que el pánico se apodere de mí aunque cada vez haya más nieve. La tranquilidad, la paz, el sosiego, el silencio y las vistas de Brno nevado y nevando hacen de Bilá Hora un sitio espectacular. También ayuda que está justo detrás de mi casa.

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5 respuestas a Cambio climático

  1. maitealego dijo:

    Las arepas las probé en mis tiempos canarios.Hoy hice torrijas y tuvieron azucar y canela en cantidad,ni idea de cómo se hace la leche frita. Oye,se te puede enviar choco en polvo para un buen chocolate?lo confiscarán en frontera?ya me dirás,besos

    • Las arepas también se comen en Canarias, por lo que he podido descubrir. Pero vamos, que yo he tenido que venir a esta república para probarlas. La leche frita es, básicamente, una bechamel dulce muy muy muy espesa, rebozada en huevo y frita. Las porciones deben ser pequeñas para comerlas de un solo bocado. Son muy fáciles de hacer 🙂

  2. Noema dijo:

    Me despisto y se me pasan los meses con lo mejor de los blogs!
    Esta Semana Santa pasada yo la pasé en casa de la familia política alemana, que vive en Sajonia, muy cerca de la frontera de tu república. Aunque Brno pilla un poco más a desmano, la Pascua fue también tan blanca que ya la quisiera la Navidad para sí.
    Yo he tenido que venirme a Alemania para probar el patacón (y mira que mi cuñada en España es colombiana). Por cierto, me he reído mucho con la entrada de la olla a presión (como soy relativamente nueva por aquí no la había encontrado yo todavía 😉 ), muy divertido eso de que te conozcan por una olla a presión, jaja.
    Un saludo

    • Ya veo que los chicos de CSI no tienen mucho trabajo últimamente 🙂 supongo que ahora con la primavera, se cometerán más crímenes por aquello de que la primavera, la sangre altera.
      No sé qué es el patacón. ¡Cuánta incultura, Virgen Santísima de Regla! Pero no hay nada que San Gúgel no pueda arreglar.
      Por cierto, hay una versión del blog para lectores electrónicos, así es más cómodo de leer si se tiene un curiosidad y un cacharro de esos. Está en los enlaces de la derecha.

      • Noema dijo:

        No, si por técnica no será, tengo todo lo que hay que tener (y probablemente más, soy bastante tecno-friki), es más bien por falta de tiempo (aka vagancia) que se van acumulando los posts. En fin. Pero es realmente buena idea la del formato epub.
        No ves? Más estrés con los CSI, os he querido dar unas vacaciones…
        Yo tampoco sabía qué era el patacón, ni las arepas… Así que ya somos dos los incultos.
        Buen domingo tenga usted 🙂

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