¡Hasta la bandera!

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Siempre he tenido el mismo problema. Desde que alcancé mi desarrollo final. No es que sea un gran problema, la verdad. A lo mejor ni es un problema, porque ya ha pasado de moda. Tan pasado, que a mí (a los de mi generación) ni nos ha cogido. Pero aún quedan residuos. Sobre todo en algunos acontecimientos vitales que, al menos los de mi generación, tuvimos que pasar. Se aprecia perfectamente en la foto: el gorro me está pequeño. Ustedes pensarán “claro, como es un disfraz, ha tenido que ponerse el sombrero que había”. Sí y no. En la mili, mientras a mis compañeros la primera gorra y boina de paseo que les dieron (medidas así, a ojo) les ajustaba perfectamente, a mí no. El pobre furriel tuvo que rebuscar entre la pila de gorras que tenía detrás de él hasta dar con una de mi talla. Años después llegó el carnaval. Y más de lo mismo, con el agravante de que al ser sombreros de escaso valor, las tallas solían ser únicas. Pero era carnaval y no importaba mucho. Y ahora, en mi madurez de buen ver, soporto los fríos con gorros de lana de talla única, lo que no supone un gran inconveniente porque se ajustan a la cabeza y no aprietan.

¿Y este rollo a qué viene? Pues la foto habla por sí sola. He retrocedido en el tiempo casi un siglo porque ayer se celebró el aniversario de la constitución de la Primera República Checoslovaca. Quedé a comer con BridgetJones y una amiga suya que habían vuelto de sus vacaciones en Turquía. Después de comer fuimos a darnos un paseo para aprovechar el poco sol y las pocas horas de luz que aún quedaban. Y fuimos a Petrov, a los pies de la catedral. Allí nos encontramos con una recreación de la época, principalmente en indumentaria. Señoras y señores vestidos a la usanza de principios del siglo XX, con sus cochecitos de niños; un puesto de ponche checo (Český Punč, la bebida que no falte); un puesto de reproducciones de postales, sellos y un periódico de la época; soldados que me recordaban al soldado Švejk (algo así como un Lazarillo de Tormes, 4 siglos después); y el puesto de las fotos con una señora de época y un soldado sentados delante de un portátil y una impresora fotográfica.

“Bonico, tenemos que hacernos una foto de época” me dijo BridgetJones, o más bien, me ordenó. Pues nada, a ver quién dice que no. Elegir el sombrero para mí no fue tarea fácil. Bueno, fue imposible encontrar uno que no me estuviera pequeño. Y la verdad es que entre el sombrero respingón y el abrigo negro, sólo me faltan los tirabuzones para parecer un rabino integrista. Podíamos elegir dónde hacernos la foto, si con vistas al castillo de Spilberk, o con la ciudad de fondo, o en las columnas. “En las columnas, por supuesto” dije yo. Y allí fuimos los tres con las cabezas cubiertas. Para nuestro bochorno, mientras posábamos como verdaderos profesionales, la banda empezó a tocar. Esto no importaría si no fuera porque estaban justo detrás de nosotros. Y la gente, claro, se agrupó para verlos tocar ataviados de soldado Švejk, haciendo fotos y rodando vídeos. “Dentro de un rato estamos en Youtube” dije yo sin quitar la sonrisa para las fotos.

“Oye, dije yo cuando ya se iban lo soldados y empezaban a desmantelar los puestos, ¿cómo era la bandera de Checoslovaquia?” porque los soldados llevaban una bandera como la actual de esta república. Uno, que tiene algunas lagunas culturales. “Pues la misma, dijo BridgetJones. Ellos se lo quedaron todo, ¡hasta la bandera!”.

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4 respuestas a ¡Hasta la bandera!

  1. Hermano dijo:

    Esta se la enseño a mamá, je, je

  2. Tuonela dijo:

    Qué bonita estampa. Se ve que el señor Herbert Ve-hamburguesa hace bien su trabajo. Lo del sombrero si no lo apuntas, ni me cosco. Ya por curiosidad, quién en la foto es BridgetJones?

    • Pues en realidad no había ningún señor Herbert. Eran todas damas: una que hacía la foto, otra que la pasaba al portátil y la imprimía, y una última que la recortaba, la pegaba en la cartulina y… cobraba. En medio había un jovenzuelo vestido de soldado Svejk que no hacía nada, pero también tenía un portátil.
      Desvelaré el secreto mejor guardado: BridgetJones es la que está a mi izquierda, con velo. Es la única vez que ha sido discreta 🙂

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