Un escalón más

La puerta de la villa

La foto es una porquería, pero menos es nada

La foto es una porquería, pero menos es nada

Al rato pensé que la iglesia debía estar muy mal económicamente para tener que alquilar la torre como base de antenas de telefonía, pero antes creí que se trataba de la torre de la iglesia de Kraví Hora, con lo que me llené de orgullo y satisfacción por haber elegido el camino correcto en el bosque. Evidentemente no era la torre de la iglesia, aunque sí llegamos a la civilización.

Para celebrar mi cumpleaños, mejor no decir cuantos acabo de cumplir, BridgetJones quería hacer algo diferente. Así que se le ocurrió que podía organizar algo cultural. Como no fue posible reservar una visita a la Vila Tugendhat, que ya está restaurada (nosotros ya la habíamos visitado antes de la restauración), hizo reserva para una visita en inglés a la villa Jurkovič.

-Llevamos aquí casi 6 años y no sabíamos que estaba esa villa ni el bosque de Wilson. Después de la visita podemos darnos un paseo por el bosque y luego comer en Kraví Hora- me dijo BridgetJones.

-¿Es esa casa que ahora es parte de Moravske Galerie y que está casi en un bosque?- pregunté

-Sí

-Ah, pues entonces yo lo conozco, pero no sabía que se llamaba así.

-¿Y de qué la conoces tú? No me digas nada, no quiero saberlo.

A pesar de estar ya a mediados de mayo, hacía un día de perros: frío, ventoso, nublado y amenazando lluvia. Pero a nosotros no nos detienen las inclemencias del tiempo y allí nos plantamos. Éramos los únicos visitantes, pero claro, era entre semana y por la mañana. Para tan magno acontecimiento (mi cumpleaños), los dos nos habíamos pedido el día. La casa es pequeña, y según nos dijo la guía que no había sido seleccionada por su simpatía, incorporaba adelantos técnicos de la época (1906) tales como corriente eléctrica y agua corriente. También mezclaba con acierto estilo decorativo inglés con determinados elementos de la tradición eslava. Muy bonito todo. Cuando se construyó, el paraje no era aún parte de Brno, y estaba situada en medio del bosque, rodeada de rebosante naturaleza. La villa es bonita e interesante, pero no merece una visita por sí sola. Quiero decir, que ir hasta allí sólo para verla no merece mucho la pena. A no ser que, como nosotros, tengamos todo el tiempo del mundo. Dušan Jurkovič fue el arquitecto de la casa y su propietario, eslovaco de nacimiento y nacionalista eslavo por convicción. De ahí que gran parte de su obra consista en viviendas de estilo tradicional o restauración de algunas ya existentes.

Terminada la visita cultural, tocaba la parte natural y cogimos el camino que llevaba al bosque. Aunque yo lo conocía, no tenía un conocimiento profundo de él. Sólo sabía que existía, que era bonito y que tenía bancos por si uno se cansa. Algo que no es difícil que ocurra porque es la ladera de una colina. Casi en la parte de arriba hay un mirador, desde el que se puede disfrutar de unas vistas de Kohoutovice aunque el día no ayudara a ello.

-Pues Kraví Hora debe estar por allí- dije yo convencidísimo

-¿Tú crees? – dijo BridgetJones incrédula

-Sí, parece que la gente viene de la civilización. Mira- dije yo al rato- la torre de la iglesia de Kraví Hora

Pero no era la torre de la iglesia de Kraví Hora, era la torre llena de antenas. BridgetJones tenía razón, aquel camino no llevaba a Kraví Hora.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Adios vida disipada, Turismo, vaya tiempo. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Un escalón más

  1. Paula dijo:

    Buaaaaaaaaaaah, ¡¡eso se dice!! Lo de los años, ¡¡digo!! Pero bueno, si te pides libre el día de tu cumple, ¡¡es que aún eres joven!! Por fuera, por dentro, o por todas partes, eso ya nos lo aclararás tú.

    Y aunque no lo digas ¡¡¡felicidades con tirones incontables de orejas!!!

    No tengo el honor de conocer la Tugendhat, pero el nombre de la Jurkovic es mucho más cuqui, y por fuera es bien chula, sonanba mejor. Pero bueno, si luego la visita no merece la pena, siempre puedes vengarte amordazando y abandonando a Bridget en el bosque. Parece buen plan. O a la guía dicharachera. ¿No lo hiciste?

    PD: Bueno, veo que no estás tan lejos. Estamos ya a finales de mayo y tenemos días de perros, fríos, ventosos, nublados y la lluvia está presente, no amenaza.
    PPD: Yo también soy una valiente, a pesar del tiempo estoy yendo cada día a trabajar.
    PPPD: A pesar de mi maligno plan, mi apoyo a Bridget. Eres como mi novio, que se hace el orientado aunque no lo esté, porque, ¿cómo iba a tener yo mejor idea de dónde estamos que él? Pfff

    • Nonononono, llega un momento que por los años no se pregunta. Por consideración al afectado más que nada. Pero que sólo hay que ajustar una sencilla cuenta de una entrada no muy lejana. Joven soy, y lo seré siempre 🙂 Pero la naturaleza es la que es, y si uno vuelve a casa cuando los trabajadores acuden a sus puestos, necesita un par de días para volver a ser persona humana… detalles sin importancia.
      No digo que la villa Jurkovic no merezca la pena. Es muy bonita. Pero yo diría que por sí sola no merece una visita, como sí lo merece la Tugendhat (además está casi en el centro). Si se tiene tiempo y curiosidad, tampoco es una visita de la que uno se arrepienta. Nos reímos mucho BridgetJones y yo, todo sea dicho. Nada de amordazarla en medio de aquel tupido y solitario bosque. A la guía, sí, con siete candados en el rincón más oscuro del bosque de Wilson.
      El taster es mucho taster, porque me imagino que te refieres al taster. Es que alguien tiene que mantener la moral alta, y aunque él no tenga ni idea de dónde está, te convence de que sí. Eso es tener madera de líder 🙂

  2. cardamomoland dijo:

    Hola!!! Sí, soy yo… hola!!! Ya sé que no tengo vergüenza ni para llegar a tiempo a tu cumpleaños, pero me perdonas por un pañito de lunares rojo? 😛

    No lo volveré a hacer 😦

    Ahora que ya he puesto las orejas hacia abajo y la cara de perro degollado, vamos al turrón… felicidades por tu taitantos cumpleaños!! Porque vale que no nos quieras decir cuántos caen, pero ya sabemos que teitantos no. Porque eso me convertiría en la mayor de este trío y eso sencillamente no puede ser.

    Pues no sé, pero el plan de Bridget a mí me mola, bosquecito, casita chula y comer (donde sea) a mí siempre me parece un buen plan. Sobre todo lo último.

    Por cierto, veo que Paulita y tú os estáis echando unos pulsos a ver quien se deja más los dedos en el teclado, no? Pues aquí llega la competencia!!

    Aviso, vengo para quedarme (o algo) 😛

    P.d.: Paulita, deja de meterte con el taster, que bastante tiene el pobre…

    • Un pañito rojo de lunares blancos lo arregla todo, todito, todo. Gracias por la felicitación, aunque sea un poco tarde, porque ya sé que andabas de vacaciones por algún lado. Sí, son taitantos, y ya le daba una pista a esa lianta. Sólo hay que buscar una entrada que se llama “Tres escalones”. En fin, que ahí lo dejo.
      El plan de BridgetJones estaba genial, y de hecho fue un día genial. Lo que pasa es que la casa, aunque la llamaran “la casa de cuento de hadas”, no era gran cosa. Vamos, que fue un día estupendo. Y comimos en un restaurante que se llama Monte Bu, porque está en Karví Hora (colina de las vacas, en cristiano). Me costó cogerlo, pero es que estos republicanos son así.
      Yo no me rindo, pero creo que la Paulita es una contrincante de altura. Y eso que yo no tengo temor del teclado. Para ganar la batalla, si hace falta, hasta escribiré en checo 😀 (esto no me lo creo ni yo).

      P.D.: Estoy con Tuonela. Al taster ni tocarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s