Al ritmo de Helena (Bramborové knedlíky plněné uzeným masem)

¡Qué hermosas!

Hoy me he levantado con el alma checa. Es lo que nos pasa a los emigrantes, que poco a poco, pues nos vamos haciendo del lugar. ¡Y mira que uno se resiste con uñas y dientes! Ayuda bastante que al abrir los ojos y mirar por la ventana uno se dé cuenta de que está nublado. Otra vez. O todavía. Con lo cual la atmósfera, aún sin salir de una cama equipada con sus dos sábanas y su cobertor (aquí lo normal es tener solo la bajera y encima una funda nórdica, incluso en verano), invitaba a sentirse checo. Pues nada, vamos a contribuir en lo posible a aumentar esa atmósfera: qué mejor que la lista de reproducción de Helena Vondráčková. Pero aún hay más: recordé que PanUčitel me preguntó el otro día si aún no había hecho bramborové knedlíky plněné uzeným masem. Pues no, aún no lo había hecho, y estaba pendiente. Y pensé que era un buen momento para usar la carne ahumada y ya picada que tenía en el mini-congelador de la mini-nevera de la mini-cocina del mini-piso, resto de uno de mis intentos con velikonoční nádivka masová. Así que al ritmo de Helena me puse a cocer las patatas y descongelar ese resto de carne a la vez que me encomendaba a la Virgen de Regla para que me saliera bien, porque, todo sea dicho, no tenía plan B para la comida.

La foto que acompaña a esta comida de aquí no deja mucho lugar al misterio. La receta es bien sencilla, y los ingredientes son los que se ven. Sin trampa ni cartón. A mí, que soy cocinero de todos los días, me encantan de este tipo de comidas. Las de siempre, las de diario, las que hacen las amas de casa para alimentar a sus familias, las que se transmiten de abuelas a nietas y que por eso en cada casa se hacen de una forma diferente. Los bramborové knedlíky plněné uzeným masem son, básicamente, la masa que ya hemos usado en otras recetas (la de los pirohy y los kynuté knedlíky s nutellou, por ejemplo) con un relleno. Vamos al asunto.

Ingredientes:
500 gramos de patatas
200 gramos de harina normal y corriente
1 huevo
sal y pimienta
200 gramos de carne de cerdo ahumada y de pechuga de pollo (es el relleno)
1 cebolla hermosa (es la guarnición)
Caramelo o azúcar

Preparación:
En realidad no hay mucho que decir en cuanto a la preparación, porque la forma de hacer la masa la podemos encontrar en la receta de los kynuté knedlíky, y la de la carne en Decagramos.

Hacer las bolas tiene su miga, ahí donde las veis. Porque, ¿cómo conseguir una bola a partir de un círculo con carne picada en el centro? Pues probando y probando uno da con la tecla. Si nos fijamos en la foto, la parte de abajo del knedlík es más gruesa que la de arriba. Eso no debería ser así, y además la carne debe quedar más o menos centrada. El truco para que esto no pase está en doblar la masa sobre la carne sin que una parte se superponga a la otra. Pero, vamos, que no pasa nada.

Yo he puesto una base de cebolla caramelizada. Más que nada porque tengo que ir gastando el caramelo que está dando vueltas por la cocina. Ningún ama de casa se pone a caramelizar cebolla, así que esto ha sido una “licencia artística”. Con cebolla picada finamente y refrita hasta que coja color es más que suficiente.

La última observación. En formato de albóndigas es la forma más tradicional, pero también se encuentra en forma de brazo de gitano. Esta última es mucho más rápido de hacer, evidentemente: nos ahorramos hacer tantas bolas.

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